THE BEACH BOYS: BANDA DEL PASADO, CREADOR DEL FUTURO
1.Armonía. Los Beach
Boys nacen con otro nombre (The Fendletones) y a partir de la influenciade otro
grupo llamado The Four Freshmen, un cuarteto de armonías vocales. La voluntad
de Carl Wilson de tocar la guitarra a partir de la irrupción de Chuck Berry se
convirtió en secundaria, en tanto lo que identificó al grupo no fue el trabajo
sobre lo musical sino sobre las voces (ver la diferencia que Brian Wilson
resalta entre los Beatles y ellos). Una curiosidad los lleva al camino de la
masividad: no tanto la creación de una especie de subgénero musical llamado
música surf, sino el hecho de que a partir de ella lo que se construyó es una suerte
de sueño californiano. Un sueño hecho de playas, tablas de surf, un paraíso de
hombres y mujeres blancos al sol. Una iconografía creada, construida y de la
que solo el menor de los hermanos Wilson, Dennis, participaba.
2.A diferencia de
otros grupos de rock y pop que surgirían en esos años, quizás deba pensarse a
los Beach Boys como un grupo de la década del 50 antes que de la década del 60.
O tal vez, mejor, como el puente necesario para pasar del dominio de esa
conjunción entre el rock’n’roll americano tradicional, la música country y la
música negra que eclosionaría en la Motown con el cruce de lo que venía del
Reino Unido. La disputa que el documental recupera con los Beatles es, en ese
sentido, no una parte de los fanatismos tribuneros sino los de un cruce musical
que establecía ondas de ida y vuelta entre los dos continentes. Ese relato que
va de “Rubber soul” a “Pet sounds” y que desemboca en “Sgt. Pepper” puede
pensarse como las marcas de la evolución de la música popular del siglo XX
hacia sus estándares más altos.
3.En el documental se
plantea al festival Monterrey Pop como un momento de eclosión musical y como el
punto en el que la cultura popular respondió a un estado de cosas –en especial
la guerra de Vietnam- desde la furia encarnada en Jimi Hendrix, Janis Joplin o
The Who. Hay quien señala que faltaban ellos, y se indica el caos interno
derivado por las disputas sobre el tipo de música que debía seguir el grupo como el causante de
esa ausencia. Sin embargo, lo que el documental no dice es que los Beach Boys
hubieran sonado extraños en ese contexto (lo mismo hubiera pasado con los
Beatles), a partir de unas raíces más ligadas al pop que al rock y al blues que
dominaban esos años. Cuando se plantea que el grupo estaba alejado de los
cambios culturales de la época, parece afirmarse esa no pertenencia mencionada.
La constatación de que los Beach Boys no eran un grupo de esa década.
4.Ruptura. El concepto
de armonía en el documental se asocia no solo con lo musical sino con la
estructura familiar. The Beach Boys fue un grupo familiar no solamente por la
presencia de los tres hermanos Wilson, sino porque también estuvieron allí el
primo Mike Love, el amigo del barrio Al Jardine y también por el lugar que
ocupó Murry Wilson, el padre de familia. El concepto no tarda en mostrar sus
grietas. Primer síntoma del desajuste: Brian prefiere quedarse en casa,
escribiendo y componiendo, antes que someterse al trajín que implican las
giras. Logra que respeten su decisión (al fin y al cabo, era “el genio” del grupo).
El costo es que The Beach Boys se vuelve un monstruo bifronte: en estudios,
Brian organizaba todo de manera tal que el resto del grupo se sumara cuando
volvieran de las giras; en vivo, el grupo era otro y las giras que ya eran
multitudinarias en 1963 mostraban el cuerpo mutado, sin el cerebro que lo
sostenía musicalmente.
5.Segundo síntoma.
Murry, el padre, es el verdadero monstruo de esta historia. Esa construcción
limpia los mitos y leyendas sobre la locura de Brian (aunque no los despeje del
todo). Coloca el peso de la crisis en el padre y la desarrolla a lo largo del
tiempo. Murry intenta torcer el rumbo del grupo para mantenerlo en el carril
del éxito, convirtiéndose en un personaje dominante desde afuera. El relato del
documental plantea las fricciones como un crescendo que empieza a dar señales
explosivas en el momento en el que la banda decide separarlo como manager. Las
consecuencias de esa acción se multiplican. Murry comienza a acusarlos de no
cantar con el corazón mientras se iba sumergiendo en el alcoholismo. La venta
del catálogo sin consultar a Brian fue el inicio de la catástrofe familiar y de
la banda, con las consecuentes demandas y juicios que siguen hasta el presente.
Una disputa que se llevaría puesto un disco (“Smile”) y que dejó a Brian fuera
del grupo.
6.Una curiosidad que
se deriva de ello. Al mando de Carl, el hermano del medio, el grupo se volvió
más democrático en sus decisiones. Pero esa forma y la música que crearon no
cuajó en el gusto del público, castigando al grupo a una sucesión de fracasos
discográficos de la que lo sacaría, milagrosamente, uno de esos tradicionales
“Best of” con los que la industria musical busca disimular carencias y redituar
con material ya amortizado. Volver al inicio, a los temas de Brian para recuperar
el éxito, no solo supuso una suerte de congelamiento de la imagen en el pasado,
sino y sobre todo, recrear el personalismo creativo como base del éxito. Es la
monarquía y no la democracia, parece estar diciendo.
7.En ese recorrido que
por momentos se enmaraña entre las disputas hacia adentro y hacia afuera, el
documental sostiene la imagen de Brian Wilson como un genio extraño que
prefería el espacio casero y el estudio a las giras y a tocar en público.
Algunas ideas aparecen en ese retrato que da cuenta de su estatura. La
capacidad para saber hacia dónde quería ir, de la idea de los álbumes
conceptuales a partir de escuchar “Rubber soul” a la facultad de darse cuenta
que el camino que emprendía “Smile” no era para la banda. El que sabía hacer
todo en lo musical y que era capaz de manejar a ese mítico grupo de cesionistas
conocido como The Wrecking Crew. El que podía congeniar con diferentes
letristas. El que nunca había recibido enseñanzas, lo que le daba una libertad
creativa sin límites. “Brian oía los arreglos en su cabeza” alcanza a decir
alguien. Don Was plantea que “a él se le hablaba con el idioma de la música”.
En el fondo del relato, lo que subsiste es la idea del genio pero también la
del incomprendido. Porque si los Beach Boys parecían una banda de un tiempo
anterior, su cerebro estaba siempre mirando hacia el futuro.





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